Gloria Salamanca

Ben

Para Jhon Jairo

Tu vida en mi vida frente a la desaparición tuya:

Todos los días me pregunto ¿Dónde estás?

En el silencio, cuando recuerdo tu voz, me hacen vibrar tus palabras, tu sonrisa transmitiendo aire.

¿Qué hace falta para vivir -y que sólo Dios nos lo puede dar? Tus ojos verdes como el lugar de donde me arrebataron tu compañía. Sin embargo, hoy en día este es vida, pulmón, es naturaleza, escuchar diferentes sonidos donde te puedo hallar: instrumentos, música, golpes que me pueden levantar, compañías con las que puedo contar, amigos, familia, iglesia donde puedo disfrutar y saber que nunca te voy a olvidar.

Yo, tu gorda, para ti, mi mono bello.

Los hechos

Mi nombre es Gloria Salamanca, sobreviviente del conflicto armado. Mi caso, la desaparición forzada de mi hijo Jhon Jairo Torres Salamanca el 8 de octubre de 2006 por el frente 24 de las FARC ¿Por qué digo con seguridad que ellos me quitaron a mi hijo? Porque yo estuve en ese lugar: Sánchez, Nariño.

En compañía del padre de mis hijos, duramos más de 8 días rogando, implorando por Jhon Jairo y hasta el día de hoy sigo con las manos vacías, con un corazón esperando me digan qué hicieron con él. Cuando estuve en ese lugar yo vi las prendas de mi hijo dentro del carro en el que se montaba el comandante. Él tenía el reloj de mi hijo y el pantalón de mi mono puesto; ropa inconfundible. Insistí, mas no me lo entregó.

Salí rumbo a Pasto donde puse la denuncia y regresé a Bogotá donde seguí con la búsqueda hasta el día de hoy. Durante estos años he sobrevivido a un cáncer, a una enfermedad en mis huesos, a un quiste en mi riñón izquierdo y a muchas cosas más. Estas me llevaron a reconocer que el perdonar es un favor para mí y no para quienes me causaron tan grande daño y dolor. Hoy le agradezco a Dios por ayudarme a perdonar y a perdonarme, a ser útil en la sociedad que me rodea.

Soy voluntaria en la Unidad para las Víctimas con un masajeador de cuello y espalda. Presto servicio a los funcionarios y recibo un reconocimiento voluntario. He atendido en la OIM, JEP y trabajo con Alejandra Borrero en una obra de teatro llamada Victus. En esta actúo junto con desmovilizados de las FARC, del ELN y de las autodefensas. Es una obra de perdón y reconciliación.

Hoy en día soy viuda y mi padre falleció hace 7 meses. No obstante, estoy agradecida con Dios por tantas bendiciones recibidas y por saber que soy útil; porque el que no nace para servir, no sirve para vivir.

Yo digo que si mi mono regresara sufriría un infarto, porque la mamá, su “gorda" como me decía, que lloraba, que se quejaba y era malcriada, ya no existe. Ahora soy una mujer con fortaleza y capacidad para salir adelante sin quejarme. Estoy agradecida por tanta fortaleza de parte de Dios y de quienes me rodean.

Los sonidos

La canción Cómo voy a olvidarte de Segundo Rosero, que Gloria relaciona con el hecho de que su mono todavía “está prendido” en su cuerpo…

La llave del lavamanos y el cepillo de dientes por todas las veces que Jhon Jairo limpiaba su boca, según Gloria, muy enérgicamente…

La ducha por todas las veces que el mono, al bañarse, abría demasiado la llave del agua…

La bicicleta por todas las veces que Gloria atraviesa entre viento y árboles pensando en la naturaleza que le esconde a su mono…

Una guitarra por la dulce y cariñosa voz de Jhon Jairo…

Una batería por todas las veces que el mono tocó aquél instrumento en la iglesia…

La carrera séptima por ser el paseo dominical preferido para Gloria y Jhon Jairo…

Botellas por aquella época donde el mono ayudaba a Gloria a vender miel artesanal…

El sonido de la miel al hervir por las veces que cocinaban los encargos al son de salsa…

La canción El cóndor pasa por todas las veces que Jhon Jairo y Gloria se detenían a escuchar música andina interpretada por agrupaciones indígenas en la carrera séptima…

Palmadas en el cuerpo por las veces que el mono practicaba la batería consigo mismo. Palmadas en el cuerpo por las veces que Gloria se ha encontrado a sí misma imitando al mono.

El sonido de la piscina donde Gloria aprendió a nadar para así poder imaginar una de las posibles versiones de muerte de Jhon Jairo: Ahogamiento…

Un local de billar donde Gloria iba ver jugar a sus dos hijos mientras comía papitas…

La canción A la memoria del muerto de Fruko y sus tesos por la navidad en que Gloria la bailó y sintió a Jhon Jairo junto a ella…

Ben