Alix Mery Ardila

Ben

Para Carolina

Los sonidos me recuerdan con más intensidad a mi amada hija Carolina y con profundo dolor. Mis ganas de verla se funden con mis ganas de abrazarla. Su risa, su sonrisa contagiosa, los disparos de su cámara -su compañera inseparable-, las teclas de su computadora mientras hacía trabajos hasta altas horas de la noche, las canciones donde te reflejas en tu constante lucha, en las marchas, en las protestas, en los plantones, reclamando, exigiendo justicia y dignidad.

Te recuerdo como la mujer que día a día se entrega a las luchas sociales de las y los trabajadores y por los derechos humanos de los sectores más excluidos.

Cuando escucho el timbre de la casa, espero con tanta ansiedad que seas tú.

La canción que lleva por nombre Carolina es como tu himno, porque allí con profunda tristeza y dolor recuerdo a Walter, tu padre, quien luchó incansablemente por encontrarte y no le fue posible. Luchó, peleó, reclamó ante unos funcionarios indolentes, inoperantes, ineptos y la vida no le alcanzó, a tal punto de tener que partir de este mundo sin saber nada de ti.

Carolina, tu Padre no solo luchó por ti, también por cientos de personas desaparecidas en el Ecuador y que hoy tienen una luz de esperanza para saber qué pasó. Y fue tan grande su lucha que contribuyó a crear una asociación de familiares: ASFADEC, ASOCIACION DE FAMILIARES Y AMIGOS DE PERSONAS DESPARECIDAS EN ECUADOR; nos dejó un gran legado. Walter, tu padre, será recordado por cada compañero, porque LOS QUE MUEREN POR LA VIDA NO PUEDEN LLAMARSE MUERTOS.

Nuestro lema es: DURE LO QUE DURE…CUESTE LO QUE CUESTE, HASTA ENCONTRARTE.

Al día de hoy son muchos días, semanas, meses, años de incertidumbre, de profundo dolor ¡¡¡de lucha contra la IMPUNIDAD!!!

Seguiré gritando tu nombre, llevando, visibilizando tus fotos, recordando tus sueños, Mi lucha por encontrarte no cesa, ni se detendrá, hasta encontrarte.

Los hechos

Mi nombre es Carolina Garzón Desaparecí el 28 de abril de 2012 cuando me encontraba de vacaciones en la ciudad de Quito con seis amigos más. Mi familia se pregunta frecuentemente por qué desaparecí yo sola, sabiendo que me encontraba con 6 personas más.

Mi familia desde el momento de mi desaparición ha liderado la búsqueda por encontrarme en Ecuador. Gracias a un favor particular de una ciudadana ecuatoriana se logró contactar al GIR. Con mi familia iniciaron mi búsqueda, pero las primeras fiscales e investigadores me estigmatizaron, entorpecieron y tergiversaron la realidad de los hechos. El Agente investigador con 2 testigos no idóneos a los 8 días de mi desaparición encontró a la orilla del rio Machángara un saco con una servilleta en uno de los bolsillos en perfecto estado, cuando en días anteriores había llovido y el rio había crecido. El investigador recogió dicha prenda y la entrego a la familia al cabo de 2 días y después de haber sido manipulada por varias personas la fiscal da la orden que debe ser ingresada a cadena de custodia, por ende, dicha prenda ya NO podía ser evidencia para la investigación…
…Esta investigación por mi paradero se ha convertido en una lucha contra la IMPUNIDAD, por la verdad y la justicia ante la cantidad de irregularidades, negligencias y omisiones.

Los sonidos

La canción Y zas, reina la esperanza de la agrupación pasajeros, cuyas flautas de pan remiten al Ecuador, pero cuya letra remite a la memoria de Carolina y a su labor social…

El sonido de la televisión que Carolina iba a ver junto a su mamá, pero con la condición de cambiar las novelas por el canal institucional…

Las puertas y los pasos como el movimiento de Carolina en la casa. Puertas y pasos que se podían escuchar desde la habitación de Mery en el silencio de la noche…

Teclas del computador por las veces que Mery escuchaba a su hija hacer trabajos hasta altas horas de la noche. Teclas de computador también por las veces que Mery se sienta en el computador a hacer y compartir la memoria de su hija…

La canción Darle la vuelta al mundo de Calle 13 por el sueño de Carolina de viajar y conocer toda Latinoamérica…

El portón de la puerta por todas las veces que Carolina salió de viaje luego de recibir la bendición de su mamá…

La cámara por todas las fotos que Carolina tomó al encontrarse con algo que despertaba su curiosidad…

Los sonidos de la calle por los días en que Mery salía de gancho con su hija a caminar por el barrio…

El timbre de la puerta que anunciaba la llegada de Carolina y que todavía trae su presencia cada vez que suena…

La canción One Love de Bob Marley por ser una de las favoritas de Carolina y por reflejar su carácter: Tranquilo, pero también rebelde

Tapas de ollas por la entrevista en que Mery dijo que el sonido de estas al caer podría ser el más adecuado para describir la risa explosiva de su hija…

El violín por ser igual de agudo y juguetón que la voz de Carolina…

La canción Oh, mi Carolina de Leonardo Favio, que hace a Mery imaginar la voz de Walter (papá de Carolina) buscando a su hija en Ecuador…

Ben